Nuevas formas y sensaciones se manifiestan en nuestras mentes cuadriculadas y versadas en lo espacial. Aquello que se rige más por lo sensorial crea conflictos incapaces de ser resueltos de inmediato.
Javier Martín, coreógrafo, nos transmite a ambos sensaciones múltiples que somos incapaces de interpretar, luces y sombras que entre movimientos dolorosos consiguen trasladarnos a un mundo de misticidad y asombro. Es el desconocimiento, fuente de poder para generar esta nueva línea de investigación que nace con el fin último de crear un lugar que sirva como escenografía para el último trabajo del artista.

No hay comentarios:
Publicar un comentario