D E R E K M C L A N E
Derek McLane (nacido el 14 de junio de 1958, en Londres, Inglaterra) es un escenógraf estadounidense para teatro , ópera y televisión . Se graduó con un BA de Harvard College y un MFA de la Yale School of Drama .
McLane ha diseñado más de 300 producciones en teatros en los Estados Unidos y en todo el mundo, para Broadway , Off-Broadway y televisión en vivo. McLane ganó un Emmy y un Premio de Directores de Arte por su diseño para los Oscar de 2014. Los créditos de Broadway incluyen: Muñeca de China (2015), Gigi (2015), Hermoso: El Carole King Musical (2014), 33 Variaciones (Premio Tony, Mejor Diseño Escénico 2009), Grease , The Pajama Game (2006 Tony Nomination); The Threepenny Opera , Little Women , Soy Mi Propia Esposa (Premio Tony, Mejor Interpretación); Intimate Apparel (Premio Lortel 2005), Barefoot in the Park , Lestat , Las mujeres , Risa presente , London Assurance , Holiday , Honor , verano y humo y tres hermanas.
Los créditos off-Broadway incluyen: Buried Child (2016), Into the Woods (2015), Posterity (2015), The Scene , The Voysey Inheritance (Premio Lortel 2007), Two Trains Running , Prime de Miss Jean Brodie , Macbeth (Shakespeare in El parque), Hurlyburly , el partido de Abigail , el gran musical americano del parque de caravanas , la tía Dan y el limón , la lona de Credeaux y Rafta, Rafta ....
McLane era el diseñador escénico para todas las producciones de la celebración entera de Sondheim en el centro de Kennedy en Washington, CC. En 2002.
Sus diseños en ópera y teatro también han aparecido en Londres, París, Dublín, Glasgow, Moscú, Cracovia, Sydney, Caracas y Varsovia. Para la televisión, McLane diseñó los premios de la Academia 2013, 2014 y 2015, así como las producciones televisivas en vivo de The Sound of Music Live! , ¡Peter Pan en Vivo! Y el Wiz Live! .
Ha colaborado con renombrados directores como Rob Ashford , Marc Bruni, Scott Elliott, Moisés Kaufman , Kathleen Marshall , David Warren, Kate Whorisky, Daniel Sullivan , Mark Brokaw, James Lapine y Michael Mayer.
McLane forma parte del Consejo de Administración de The New Group y Fiasco Theatre Company y es mentor del programa Open Doors del Theatre Development Fund.
M A C B E T H J O E T I L F O R D

La temporada de abono en el Palau de les Arts se abrió con el Macbeth de Verdi, en una producción del Festival de Salzburgo (2011) adaptada en el mismo año para la Ópera de Roma. Lleva la firma de Peter Stein, uno de los monstruos sagrados del teatro en Alemania. Stein tiene también experiencia en la ópera, con especial dedicación a los títulos verdianos: además de Macbeth, ha dirigido Don Carlo, Simon Boccanegra, Aida y Falstaff.
El montaje de Macbeth fue criticado en su día por una supuesta falta de imaginación que habría impedido aprovechar mejor el tema de la ambición de poder. A partir de un minimalismo radical, el escenario viste de negro de arriba abajo, y sólo un rectángulo del fondo se ilumina con figuras, sombras o colores donde predomina el rojo. Un cubo –negro también- es el espacio simbólico donde tienen lugar pesadillas y asesinatos. El coro y los figurantes introducen algo de humanidad en esa escenografía de dolor y muerte. En realidad, se trata de una cámara oscura donde sólo los personajes desarrollan la tragedia. Ayudados por la música, naturalmente. No se producen aquí choques con lo explicitado en el libreto, y, a la vez, el núcleo del drama –la ambición de poder- trasciende a cualquier coordenada de tiempo y lugar.
J E S Ú S C A M P O S G A R C Í A
Desde sus comienzos como autor hasta la actualidad ha planteado en su teatro una mirada crítica hacia la sociedad española, con buenas dosis de humor negro en muchos casos. Ha llevado a cabo una experimentación con distintos lenguajes escénicos y a través de géneros dramáticos diversos, desde el auto sacramental hasta la comedia, siempre sometiéndolos a una profunda revisión y contratándolos con la realidad de aquí y de ahora.
En la mayoría de los estudios sobre el teatro del período, la crítica especializada (César Oliva, José Monleón, Cristina Santolaria...) lo ha vinculado con el llamado "Nuevo Teatro Español", término con el que se denominó a una generación de dramaturgos unidos en lo ideológico por su oposición a la dictadura y en lo estético por la influencia de las neovanguardias y la búsqueda de nuevas formas distintas al realismo social de la generación que les precedió. No obstante, esta clasificación no se ajusta del todo a los planteamientos de Campos, que siempre se interesó por las obras de los dramaturgos realistas (durante su etapa como presidente de la AAT publicó las obras de muchos de ellos), y que nunca ha intentado romper con la tradición precedente sino interpretarla con una nueva mirada, desde una posición más próxima a la de los creadores de la llamada posmodernidad.
En efecto, Jesús Campos conoce en profundidad el lenguaje del teatro y construye sus obras a partir de esquemas genéricos tradicionales (algunos más habituales, como comedia o el sainete, otros más insólitos como las danzas de la muerte o el auto sacramental), pero lo hace reflejando la visión del mundo de su tiempo; transgrediendo, por tanto, los esquemas de partida en la medida en que han dejado de ser eficaces para el público y los problemas de hoy y confrontándolos con la nueva realidad, de forma que sus obras terminan alejándose del esquema inicial del que partían tanto en sus rasgos formales como en la visión del mundo que es reflejada y en la forma en que muestran las relaciones humanas. En consecuencia, el conjunto de sus obras de teatro suponen una profunda revisión de los esquemas mentales que dieron lugar a esos géneros en su tiempo.
Muchas de ellas tienen un indudable trasfondo político, como Es mentia, escrita durante los últimos fusilamientos del franquismo, o 7000 gallinas y un camello, alegoría de la necesidad y la esperanza de cambio que alentó a la sociedad española durante la Transición. Su obra más reciente, ... y la casa crecía, es una alegoría en clave de comedia sobre el crecimiento económico desmedido.