viernes, 31 de marzo de 2017

E l t e a t r o N ō



 "Agua tranquila que corre" 


   El teatro Noh se remonta hace 600 años, durante la época Muromachi, cuando surge la sociedad de los samuráis . El teatro combinaba entonces las artes y la literatura antigua de la corte japonesa, que se regocijaba en rememorar hazañas de guerreros y la prosperidad de la propia corte.

   Disuelta la sociedad de los samurais que velaba por la protección del género teatral, este pasa a ser protección estatal, y hoy en día es considerado patrimonio universal.



Adachi-ga Hara


   Las obras del teatro Noh se dividen en 5 tipologías, de dioses, de samurais, de mujeres, de rocas y de monstruos. Pero básicamente en todas las obras aparecen actures, coro y músicos sobre el escenario. Mientras los músicos y el coro ejecutan y cantan música tradicional japonesa, los actores danzan y actúan sobre el escenario.
 Primero, hay dos tipos de actores, llamados Shite-kata y Waki-kata. El actor Shite-kata actúa siempre como protagonista, y es el elemento principal de la representación de Noh. Por otro lado, el actor Waki-kata es el actor secundario, que puede representar a un mensajero o a un peregrino, entre otros.




Escenario de Noh (Teatro Nacional de Tokyo).


   Largo y tendido se puede hablar sobre la historia y desarrollo del teatro Noh, pero si algo nos ha interesado de este tipo de arte es el concepto de la escena. Un cuadrilátero de 6x6 metros, abierto en 3 de sus lados excepto en la kagami-ita, una pintura de un pino que funciona como fondo de la escena. Incluso en interiores, el escenario se cubre de un techo, como alusión a los antiguos templos. 

   Los actores acceden al escenario por una pasarela lateral, que representa la unión entre el mundo de los vivos y el de los muertos. Pero si algo nos ha sorprendido de esta escenografía, no es su formalismo o simbolismo con el templo clásico, el rito del teatro o la propia esencia que rodea a la obra total, si no la penetración de la escena en el patio de butacas, permitiendo una visión sobre el escenario desde 3 de los lados del cuadrilátero. Un arte de 600 años de antigüedad donde ya eran patentes las bases del teatro total  y donde la relación entre el público y la obra se realiza de una forma muy natural.








jueves, 30 de marzo de 2017

D a n z a B u t o h



   El Butoh se trata de un conjunto de técnicas de danza creadas en 1950 por Kazuo Ohno y Tatsumi Hijikata como una respuesta al dolor de la guerra y al ataque en Hiroshima y Nagasaki.

   "No es posible si no te acercas a tus sombras. El Butoh permite sacar toda esa información para luego transformarla en un acto creador, en algo bello. A los occidentales nos cuesta entender que para los japoneses lo bello es un estado de pureza más allá del gusto, del juicio"



   Se trata de un compendio de imágenes de muchos campos del arte, como el existencialismo, surrealismo, expresionismo alemán, el teatro Kabuki o el teatro Noh, o la filosofía oriental entre otras, como búsqueda de la libertad a través del cuerpo.   Así, se trata de una danza que nos recuerda en parte a la propuesta de Javier Martín, por tratarse de una concepción nueva, expontánea, que se olvida, a la hora de bailarse, de toda disciplina aprendida.

"La Danza de la Oscuridad".



   Kazuo Ohno, uno de sus principales representantes, nos dejará un legado de obras tales como Admirando a la Argentina, Mi Madre, Mar Muerto, Loto, Camino en la tierra, etc. Todas ellas conformarían un nuevo estilo de danza que se expandiría por todo el mundo.




A continuación mostramos un ejemplo de una performance, sobre la base de la danza Butoh en el año 2010, año del fallecimiento Kazuo Ohno, sobre una exposición de Lola Bachhuber. Un ejemplo de la libertad y transformación de una danza con apenas 50 años de vida.


Nina Lola Bachhuber,  Untitled,  2010






Pamela Herron, danza Butoh sobre el universo surreal creado por la escultora Nina Lola Bachhuber en el Momenta Art en diciembre de 2010.









D E R E K     M C L A N E


Derek McLane (nacido el 14 de junio de 1958, en Londres, Inglaterra) es un escenógraf estadounidense para teatro , ópera y televisión . Se graduó con un BA de Harvard College y un MFA de la Yale School of Drama .
McLane ha diseñado más de 300 producciones en teatros en los Estados Unidos y en todo el mundo, para Broadway , Off-Broadway y televisión en vivo. McLane ganó un Emmy y un Premio de Directores de Arte por su diseño para los Oscar de 2014. Los créditos de Broadway incluyen: Muñeca de China (2015), Gigi (2015), Hermoso: El Carole King Musical (2014), 33 Variaciones (Premio Tony, Mejor Diseño Escénico 2009), Grease , The Pajama Game (2006 Tony Nomination); The Threepenny Opera , Little Women , Soy Mi Propia Esposa (Premio Tony, Mejor Interpretación); Intimate Apparel (Premio Lortel 2005), Barefoot in the Park , Lestat , Las mujeres , Risa presente , London Assurance , Holiday , Honor , verano y humo y tres hermanas.
Los créditos off-Broadway incluyen: Buried Child (2016), Into the Woods (2015), Posterity (2015), The Scene , The Voysey Inheritance (Premio Lortel 2007), Two Trains Running , Prime de Miss Jean Brodie , Macbeth (Shakespeare in El parque), Hurlyburly , el partido de Abigail , el gran musical americano del parque de caravanas , la tía Dan y el limón , la lona de Credeaux y Rafta, Rafta .... 
McLane era el diseñador escénico para todas las producciones de la celebración entera de Sondheim en el centro de Kennedy en Washington, CC. En 2002. 
Sus diseños en ópera y teatro también han aparecido en Londres, París, Dublín, Glasgow, Moscú, Cracovia, Sydney, Caracas y Varsovia. Para la televisión, McLane diseñó los premios de la Academia 2013, 2014 y 2015, así como las producciones televisivas en vivo de The Sound of Music Live! , ¡Peter Pan en Vivo! Y el Wiz Live! .
Ha colaborado con renombrados directores como Rob Ashford , Marc Bruni, Scott Elliott, Moisés Kaufman , Kathleen Marshall , David Warren, Kate Whorisky, Daniel Sullivan , Mark Brokaw, James Lapine y Michael Mayer.
McLane forma parte del Consejo de Administración de The New Group y Fiasco Theatre Company y es mentor del programa Open Doors del Theatre Development Fund.








M A C B E T H     J O E    T I L F O R D

La temporada de abono en el Palau de les Arts se abrió con el Macbeth de Verdi, en una producción del Festival de Salzburgo (2011) adaptada en el mismo año para la Ópera de Roma. Lleva la firma de Peter Stein, uno de los monstruos sagrados del teatro en Alemania. Stein tiene también experiencia en la ópera, con especial dedicación a los títulos verdianos: además de Macbeth, ha dirigido Don CarloSimon BoccanegraAida Falstaff.
El montaje de Macbeth fue criticado en su día por una supuesta falta de imaginación que habría impedido aprovechar mejor el tema de la ambición de poder. A partir de un minimalismo radical, el escenario viste de negro de arriba abajo, y sólo un rectángulo del fondo se ilumina con figuras, sombras o colores  donde predomina el rojo. Un cubo –negro también- es el espacio simbólico donde tienen lugar pesadillas y asesinatos. El coro y los figurantes introducen algo de humanidad en esa escenografía de dolor y muerte. En realidad, se trata de una cámara oscura donde sólo los personajes desarrollan la tragedia. Ayudados por la música, naturalmente. No se producen aquí choques con lo explicitado en el libreto, y, a la vez, el núcleo del drama –la ambición de poder- trasciende a cualquier coordenada de tiempo y lugar.




J E S Ú S     C A M P O S     G A R C Í A


Desde sus comienzos como autor hasta la actualidad ha planteado en su teatro una mirada crítica hacia la sociedad española, con buenas dosis de humor negro en muchos casos. Ha llevado a cabo una experimentación con distintos lenguajes escénicos y a través de géneros dramáticos diversos, desde el auto sacramental hasta la comedia, siempre sometiéndolos a una profunda revisión y contratándolos con la realidad de aquí y de ahora.
En la mayoría de los estudios sobre el teatro del período, la crítica especializada (César Oliva, José Monleón, Cristina Santolaria...) lo ha vinculado con el llamado "Nuevo Teatro Español", término con el que se denominó a una generación de dramaturgos unidos en lo ideológico por su oposición a la dictadura y en lo estético por la influencia de las neovanguardias y la búsqueda de nuevas formas distintas al realismo social de la generación que les precedió. No obstante, esta clasificación no se ajusta del todo a los planteamientos de Campos, que siempre se interesó por las obras de los dramaturgos realistas (durante su etapa como presidente de la AAT publicó las obras de muchos de ellos), y que nunca ha intentado romper con la tradición precedente sino interpretarla con una nueva mirada, desde una posición más próxima a la de los creadores de la llamada posmodernidad.
En efecto, Jesús Campos conoce en profundidad el lenguaje del teatro y construye sus obras a partir de esquemas genéricos tradicionales (algunos más habituales, como comedia o el sainete, otros más insólitos como las danzas de la muerte o el auto sacramental), pero lo hace reflejando la visión del mundo de su tiempo; transgrediendo, por tanto, los esquemas de partida en la medida en que han dejado de ser eficaces para el público y los problemas de hoy y confrontándolos con la nueva realidad, de forma que sus obras terminan alejándose del esquema inicial del que partían tanto en sus rasgos formales como en la visión del mundo que es reflejada y en la forma en que muestran las relaciones humanas. En consecuencia, el conjunto de sus obras de teatro suponen una profunda revisión de los esquemas mentales que dieron lugar a esos géneros en su tiempo.
Muchas de ellas tienen un indudable trasfondo político, como Es mentia, escrita durante los últimos fusilamientos del franquismo, o 7000 gallinas y un camello, alegoría de la necesidad y la esperanza de cambio que alentó a la sociedad española durante la Transición. Su obra más reciente, ... y la casa crecía, es una alegoría en clave de comedia sobre el crecimiento económico desmedido.



E l p r o c e s o n a r r a t i v o



P e r g a m i n o   d e   i d e a s


   Ante la necesidad de plantear una escenografía partiendo de la nada, creamos un tubo de papel, en el cual ir plasmando aquellas referencias o puntos narrativos, así como ideas sueltas o simplemente pensamientos que pudiesen articular la direccionalidad de la propuesta, encauzándola hacia un punto de mayor interés.


   Entre algunas de las ideas surgen; la oscuridad o la sombra, el arte japonés, concretamente el relacionado con el Teatro Butho, el estudio japonés de cine Ghibli, el teatro total vinculado a las vanguardias, con la influencia de la Bauhaus, así como del constructivismo, la imagen fijada como en la fotografía...

   Así, en las siguientes publicaciones se recogen algunas de estas referencias que podrán verse directamente reflejadas en la producción final de la escenografía, con una breve explicaciñon.

miércoles, 29 de marzo de 2017

J a v i e r M a r t í n








   Nuevas formas y sensaciones se manifiestan en nuestras mentes cuadriculadas y versadas en lo espacial. Aquello que se rige más por lo sensorial crea conflictos incapaces de ser resueltos de inmediato. 



   Javier Martín, coreógrafo, nos transmite a ambos sensaciones múltiples que somos incapaces de interpretar, luces y sombras que entre movimientos dolorosos consiguen trasladarnos a un mundo de misticidad y asombro. Es el desconocimiento, fuente de poder para generar esta nueva línea de investigación que nace con el fin último de crear un lugar que sirva como escenografía para el último trabajo del artista.


                                                         M é t o d o   N e g r o